
Un hombre australiano con un tipo de sangre poco común, al que se le atribuye haber salvado a 2,4 millones de bebés, dona sangre por última vez.
James Harrison donó sangre 1173 veces. Su sangre contenía un anticuerpo inusual que es necesario para hacer un medicamento pionero, el cual los funcionarios del Servicio de Sangre de la Cruz Roja Australiana dicen que ha ayudado a salvar a más de dos millones de bebés de una enfermedad potencialmente mortal.