Las nubes asperitas. ¿Qué son y cómo se forman?

Las nubes siempre han sido motivo de fascinación. Y es que, gracias a las formas, aparentemente racionales, que pueden llegar a adquirir, no son pocas las personas que pueden quedar obnubiladas durante mucho tiempo observándolas.

Sin embargo, las nubes asperitas son, si es que esto es posible, aún más extraordinarias que las que podemos encontrar en un catálogo normal. Más que nada porque, lo creamos o no, este tipo de nube todavía no ha sido reconocido por la Organización Mundial de Meteorología.

En la documentación gráfica que se tiene de ellas, se puede observar cómo estas nubes forman una especie de manto rugoso. A pesar de que su origen no está del todo claro, desde el año 2009 se han intensificado los estudios al respecto llegando a algunas conclusiones interesantes.

Por un lado se ha observado que estas nubes asperitas suelen formarse cuando comienza el día sobre todo en zonas en las que la acumulación de agua es la protagonista. Lagos, orillas de río o pantanos, son lugares apropiados para contemplarlas. Otro requisito que parece clave es que el día amanezca tormentoso. Y es que parece que la humedad en zonas ya de por sí con una gran cantidad de agua, favorece la forma rugosa de este tipo de formación.

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