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«Nunca he visto a alguien de la realeza… pero este policía sí que lo ha hecho», les respondió su majestad, señalando a su sonriente guardaespaldas. ¿Quién dice que los monarcas no tienen sentido del humor?
Debido a que la mayoria de las personas del mundo no vivimos en los pocos países en los que aun existen reyes y reinas, no estamos acostumbrados a las normas y maneras en que las personas se deben relacionar con estas personas. La deferencia con la que se supone debemos tratarlos es especialmente confusa. No son técnicamente quienes llevan el gobierno, pero sí son una figura de mayor presencia y autoridad que los mismos dirigentes.
A estas complicaciones hay que sumarles que la monarquía más famosa del mundo queda en Inglaterra, un país que no es particularmente famoso por tener gente dada a la resolución fácil y simple de los enredos. Por suerte para ellos, su familia real está repleta de personas con muchísimo sentido del humor. Es cierto que el que es famoso por sus chistes y comentarios sea su marido, pero la reina Isabel II también tiene su sentido del humor.
Su majestad demostró que a sus 93 años aun tiene una mente ágil y una lengua veloz, al salir a dar un paseo por Aberdeenshire, una región inglesa en donde está ubicada una casa de descanso de la realeza. Cuando se encuentra en este lugar, la reina suele aprovechar para salir a dar paseos más tranquilos de lo común: deja en casa los atuendos más lujosos y las joyas, para salir vestida con una vestimenta que cualquiera otra mujer inglesa de su edad vestiría.
Tan común se veía, que si no fuera por el oficial de policía que la estaba acompañando, hubiera pasado desapercibida. Eso fue lo que creyeron la pareja de turistas norteaméricanos, que buscando indicaciones para llegar a ver la residencia de la familia real, se acercaron a su majestad, preguntándole si vivía en el área y si había visto a los royals.
Manteniendo su sigilo, la reina conversó con naturalidad con los turistas. Cuando estos le preguntaron si alguna vez había visto a la reina, ella les respondió lo siguiente:
Nunca la he visto. Pero este policía de seguro que lo ha hecho.
–La reina Isabel II, recogido por el Daily Mail.
La reina dejó solos a los extrañados turistas norteaméricanos y siguió con su paseo. Su refugio de descanso en Escocia cuenta con 50 mil hectáreas de terreno, las que pueden ser visitadas por los turistas, siempre y cuando se comporten de manera respetuosa y preocupada con el lugar. En otras palabras, que intenten vivir como personas normales envés de como turistas.
Los turistas confundidos nunca dejarán de ser una fuente de historias extrañas y anécdotas increíbles.
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