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Espaa est viva en este Mundial y buena parte de la agona que toda seleccin debe pasar en un torneo como ste fue consumida este mircoles por un colectivo nervioso, desesperado en la primera parte por Irn y en la segunda por s misma, imprecisa, temblorosa ante un oponente limitado a ms no poder. Fue marcar Diego Costa, a su manera, y perderle el norte al partido. Sobrevivi como pudo para sumar una victoria imprescindible, aquella que le deja a tiro de un empate frente a Marruecos, ya eliminada, para estar en octavos de final sin mirar a nadie ms. Para ser primera de grupo, si es que eso garantiza algo mejor, que est por ver, necesita ganar y luego ponerse a sumar y a restar goles, siempre y cuando Portugal haga lo mismo con Irn. Lo pas mal Espaa, lo pas fatal de hecho, pero puestos a ser prcticos, cabe pensar que pas el peor trago del Mundial, el de ganar por primera vez, y eso siempre genera confianza. La va a necesitar el equipo. [Narracin y estadsticas (0-1)]
Al descanso, el panorama era descorazonador. Pit el uruguayo el final de la primera parte y ocurrieron una serie de cosas muy extraas: Hierro se fue a por el cuarto rbitro a recriminarle algo, Piqu y Ramos se fueron a por el primer rbitro para lo mismo, y Dani Carvajal se fue hacia el lugar donde debera estar el cuarto rbitro (que no estaba porque estaba escuchando a Hierro) y le recrimin algo a alguien. Espaa, pues, termin esos primeros 45 minutos recriminando a diestro y siniestro no se sabe muy bien qu. Seguramente la idea que tena Carlos Queiroz en la cabeza buscase algo muy similar a eso. Las constantes prdidas de tiempo de Irn, junto a la ausencia de caminos hacia la portera, haban terminado por desquiciar a la seleccin, presa de un ataque de nervios algo inexplicable.
Dominio de la posesin
Si acaso, una razn. Pese a haber acumulado el baln hasta un 73% del tiempo, pese a haber disparado hasta 10 veces, pese a haber completado 399 pases, apenas un ‘uy’, un tiro entre los tres palos, una falta de Silva que toc en la barrera antes de llegar muy despacio a Beiranvand, por lo dems un espectador. El ms cercano a un partido que se jug siempre en los 20 metros que existen entre la frontal del rea y la mitad de la mitad del campo iran. Ah acumul la seleccin asitica los 10 hombres que no eran el portero para trabar a Espaa y comenzar su estrategia de desquiciar al oponente. A 70 metros de todo lo que ocurra estaba De Gea, otro espectador con una entrada mucho peor que la de su rival en la portera. Espaa, atascada, iba viendo cmo aumentaban los nervios.
Ser imposible saber nunca si la decisin de poner a Lucas Vzquez en el lugar de Koke fue una iniciativa de Hierro o Lopetegui ya lo haba previsto. Al menos durante los tres partidos de la primera fase, esa duda estar siempre. Despus, en los cruces, ser otra cosa, pero el minucioso trabajo del ex seleccionador seguro que tena analizadas todas las posibilidades para antes, durante y despus de los partidos. En todo caso, la seleccin no fue capaz de encontrar los caminos ni con Lucas ni sin l, ni con Carvajal ni sin l. Lucas le quit el sitio a Koke, probablemente el mejor del primer partido en el centro del campo, pero claro, se supona que no hara falta tanto sudor para neutralizar el escaso fuego real de Irn. Carvajal, por su parte, recuper lo que es suyo: el lateral derecho. Eso, y la continuidad ya anunciada de De Gea, dejaban la expectacin en el minuto del primer gol de Espaa.

Irn no defraud en el sentido de que nadie puede echarle en cara nada. En los stanos del ftbol de lite, el equipo de Queiroz se apret los cinturones y se dispuso a sobrevivir, que en una noche como sta es vivir de sobra. Las dos lneas de cinco por detrs de la pelota, las ayudas, el esfuerzo, el sudor permanente… Enseguida qued claro que si Espaa quera ganar el partido iba a tener que unir al repertorio habitual sinfonas como el baln parado y el tiro de media distancia. En el primer aspecto la seleccin de los ltimos dos aos haba progresado adecuadamente, pero en el segundo sigue sin tener nadie que se anime a intentarlo en el balcn del rea. Sal, el ms preparado para eso, estaba en el banquillo.
Lucas, cuando el baln caa por su costado, tena orden de meterse hacia dentro para dejar carril libre a Carvajal, y por ah encontr el equipo algo de aire en un par de intentos, cerrados con malos centros. No estaba cmoda Espaa, que a la vuelta del descanso subi un poco los decibelios y con eso le bast para ponerse por delante. Fue Iniesta, dueo de un partido gris, quien filtr un pase al punto de penalti. En el intento de darse la vuelta Diego Costa, Rezaeian, el lateral derecho, despej en direccin a la banda con tan mala suerte que la pelota dio en la rodilla del delantero, dueo ya de tres goles en el campeonato gracias a ese rebote. Fue ah cuando, inexplicablemente, Espaa le perdi el oremus al partido.
Probablemente producto de la tensin, se dej avasallar durante 10 minutos por los iranes, descabalgados de su defensa por las bravas, buscando el contacto desaforado. Espaa mostr entonces demasiados nervios, demasiada fragilidad para la entidad del rival. Sufri demasiado ante alguien sin argumentos. Con coger la pelota, tenerla y dormirla hubiera sido suficiente, pero la seleccin se autoimpuso incluso el sufrimiento del VAR. El rbitro, tras un minuto angustioso, anul (bien) el gol de Ezatolahi por fuera de juego y por mano, o por las dos cosas a la vez. Hierro meti a Koke en lugar de Iniesta para cementar el centro del campo, darle aire y quedarse con la pelota aunque fuese en horizontal. No lo consigui del todo y lleg al final llorando, implorando el pitido que serene al equipo y le haga ser consciente de su propia superioridad.
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