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Ricky necesita que lo acaricien constantemente para calmar sus dolores, así que sus dueños decidieron llevarlo con ellos siempre para ayudarlo.
Ricky es un gato siamés de avanza edad. A sus 17 años, ya ha visto casi todas las cosas que los representantes de su especie experimentan a lo largo de su vida. Pero la solución que su familia ideó para un problema que le trajo la vejez de seguro lo sorprendió.
Ricky sufre de artritis, una enfermedad crónica a las articulaciones que le causa constante dolor y sufrimiento en varias partes de su cuerpo. Aparte del tratamiento al que está sometido, acariciarlo es una de las mejores maneras que su familia tiene para ayudarlo a soportar el dolor.
Aunque un gato que necesita que lo acaricien en todo momento puede sonar como algo soñado, la verdad es que la familia de Ricky también tiene responsabilidades y trabajos de los que tienen que hacerse cargo. Por eso es que Debbie Morse, su dueño, decidió ponerse creativa.
Reciclando una antigua venda que usó una vez que sufrió un esguince, Debbie encontró la manera de llevar a su gato con ella a todas partes. Incluso es más cómodo: Ricky le queda a la altura perfecta para poder acariciar sus patos o estómago sin tener que doblar sus brazos.
Por suerte para este gato anciano, cuenta con una familia que no solo es muy cariñosa, sino que también probó ser muy creativa.
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