Como recogepelotas del último partido de la selección de Rusia, el joven futbolista Nikita Prokurónov alcanzó la primera de sus metas en la vida: ver de cerca a las figuras de España.
El Mundial es tiempo de sueños que se cumplen. Esto lo puede afirmar Nikita Prokurónov, un chico ruso que anhelaba conocer a los jugadores de la selección española y que, tras perder trágicamente a su familia años atrás, pudo finalmente cumplir su sueño.
«Estuve en el partido de Rusia-España, hubo un ambiente y unas emociones inexpresables», indicó el joven, que sirvió como recogepelotas en ese encuentro. «Me gustaría jugar en un Mundial, a lo mejor en el futuro tendré esa oportunidad», añadió.
Por lo propio, Nikita, cuyos jugadores favoritos son el brasileño Neymar Jr. y el español Iniesta, juega al fútbol desde los diez años y es incluso el capitán del equipo campeón de Rusia por distritos, como lo celebra su entrenador Grigori Cherkáyev.
«Nikita tuvo una vida muy difícil, acabó en un orfanato y gracias al deporte se motivó y comenzó a estudiar bien. El fútbol es para él como una familia«, indicó el técnico, subrayando que ahora «es uno de los jugadores más destacados en Moscú y en Rusia».